Pau News

Los Lakers suman tres derrotas seguidas por primera vez desde la llegada de Pau

07/03/2010 18:32:00

Desde el 1 de febrero de 2008, cuando Pau llegó a Los Ángeles, su equipo no perdía tres partidos seguidos. En Orlando, y pese a no jugar tan mal como en Miami y Charlotte, fueron siempre a remolque. Al final, Kobe casi consigue otro milagro, pero el 96-94 ilustra el peor momento en dos años.

Se acabó la racha simbólica. Símbolo del poderío mental de un equipo que siempre se levantaba de los malos momentos. En Orlando lo intentó, y estuvo cerca, pero la reacción llegó tarde. Las tres derrotas seguidas no son malas por perder en Orlando, sino por perder antes en Miami y en Charlotte, y sobre todo por jugar mal en esos y en otros partidos anteriores.

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Lo de menos es acumular tres derrotas más (46-18), el mejor récord de la liga es casi un imposible, por mucho que los Cavaliers regalen alguna derrota. Lo de menos es que se acerque Dallas en el Oeste o que incluso los Magic puedan pelearle para tener el factor pista en otra hipotética final. Lo peor es que el juego no es bueno, y que los errores se repiten.

Aunque en Orlando se repitieron menos. No hubo tantas pérdidas y hubo agresividad y ganas en el aspecto positivo. Pero en el aspecto negativo estuvo la mala defensa a los jugadores exteriores del rival y la poca alternativa a Kobe, y esta vez también a Pau.

Orlando tenía ganas de revancha. El partido fue caliente, en especial entre Kobe y Barnes, que se empujaron, desafiaron y sumaron faltas y técnicas. Hasta el final estuvo Barnes excitado, peleándose también con Fisher y defendiendo en la última jugada a Bryant. Incluso Pau es contagió del ambiente. Se las tuvo con Howard, se tocaron, se pegaron aunque sin mala intención, y hasta le hizo una dura falta. Superman también se las vio con Kobe.

Los Lakers volvían al escenario donde ganaron el anillo hace 9 meses en el quinto partido de la final. Llegaban con la obligación de frenar una mala racha y darle la vuelta a una irregular temporada. Pero no lo pareció al principio, porque los de Los Ángeles parecían dormidos otra vez y perdieron el primer cuarto por 7 puntos. Carter se estaba saliendo con 15 puntos y sólo Kobe aguantaba a su equipo con 13.

Bryant falló y desapareció en el segundo y el tercer cuarto. Carter también. Lewis tomó el relevo para los Magic y Pau entró por fin poco a poco en juego. Antes del descanso los Lakers se acercaron y llegaron a la pausa con sólo 4 puntos de déficit. Howard no era un factor determinante, bien defendido por Pau y Bynum, y muchos minutos fuera cargado por faltas. Los Magic dominaban el partido, aunque nunca por más de 12 puntos. Los Lakers siempre fueron por detrás y el partido parecía muy difícil afrontando el último cuarto 10 puntos por debajo.

Pero el inicio del último período lo cambió todo. Kobe se volvió a enchufar y se salió con 18 puntos que mantuvieron vivo a su equipo hasta el final. Pronto la distancia quedó reducida a los 2 puntos. Pero Carter volvía a entonarse, Howard cargaba con faltas a Pau y sumaba algún punto y rebotes. La igualdad parecía romperse a 1:10 del final con un triple de Barnes. A la vuelta del tiempo muerto, Kobe volvió a hacer canastas imposibles y un rebote ofensivo de Pau daba opciones a los Lakers. Los Magic fallaron tiros libres y Kobe, que metió lo que creía que era un triple, aunque pisó -hubo dos de esas para los Lakers-, volvió a tener después una pelota para ganar o empatar a 9 segundos del final yendo 2 abajo. Pero de nuevo el milagro no fue posible. Kobe falló, y se perdió otro partido en los últimos segundos. Este, a diferencia de otros, ya fue un mérito llevarlo a ese final. El problema es que muchos otros no debieron llegar a ese momento, por eso los Lakers están donde están en este momento.

Al final, Kobe sumó 34 puntos tras 12 de 30 tiros, 2 de 5 triples, 8 de 8 desde la línea de personal, 7 asistencias, 7 rebotes y 3 robos. Un notable partido. Nadie dudaba de que se jugaría la última posesión, y menos habiendo metido los tiros anteriores. Aunque quizás debería haber probado con Pau, que después de varias semanas, y pese a que empezó otra vez un poco dormido, fue de menos a más y acabó muy acertado. Metió 20 puntos tras 8 de 13 y 4 de 4 tiros libres, además de 11 rebotes, 6 en ataque, y 2 tapones. Lo peor, pocas asistencias, sólo 1, 3 pérdidas, y 5 faltas, necesarias, pero él es capaz de defender sin hacerlas. Lo más extraño, cómo tiene que salir a defender a los hombres exteriores del rival para ayudar a sus compañeros superados, lo que con frecuencia crea huecos en la zona. Estuvo bien contra Howard pero en algunos momentos desajustado, como el resto del equipo.

El resto, nada brillante, y esa fue otra de las claves. Faltó rebote, 50-39 para los Magic, y los porcentajes de tiro fueron malos, 37% de 2, 29% de 3. Así es muy difícil ganar, y bastante hicieron con llegar vivos al final, aprovechándose de las 19 pérdidas de Orlando y sus también malos porcentajes. Bynum se quedó en 6, con sólo 5 puntos y otra vez faltas tempraneras. Lo único bueno que hizo fue poner 4 tapones. Artest estrenaba nuevo peinado, pero en el juego, excepto 2 o 3 partidos, no ha dado el salto de calidad que se esperaba. Se quedó en 8 puntos y 6 rebotes. Fisher tuvo sus momentos, con 11 puntos, mientras que desde el banquillo Odom aportó 8 puntos, 6 rebotes y 4 asistencias, y Brown 7 puntos.

Carter sumó 25 puntos, con 13 de 14 tiros, sólo falló el penúltimo, que facilitó la opción de Kobe. Howard, aún lastrado por las faltas, acabó bien con 15 puntos y 16 rebotes. Nelson falló un tiro libre al final pero hizo un gran partido con 15 puntos, 9 rebotes y 7 asistencias. Lewis sólo anotó triples, 4, para acabar con 12 puntos y 6 rebotes, y Barnes completó las dobles figuras anotadoras de los titulares con 10 puntos, 6 rebotes y mucha defensa y pelea con Kobe. Desde el banquillo Pietrus metió 7 puntos y Gortat 6 y 6 rebotes.

Este partido debe ser un punto de inflexión para los Lakers. Con esta plantilla es posible sumar dos años más sin tres derrotas seguidas. Pero para ello deben defender como en la segunda parte, jugar en equipo, no depender tanto de Kobe, evitar las pérdidas, ser siempre agresivos y conseguir que todos sean importantes. En Orlando se mostró algo de lo que se necesita para volver a ser el equipo que ganó el anillo hace 9 meses. Entre otras cosas, lo que puede ser la recuperación de Pau. El martes, en el Staples ante Toronto no se puede hacer otra cosa que ganar. Luego esperan tres partidos más fuera de casa ante rivales difíciles. Depende de ellos que sea el principio del segundo anillo seguido.